Historia

Esta institución tuvo sus inicios en el año de 1948, anexo a la Escuela de Niñas “Victoriano Rodríguez”, como sección oficial del Plan Básico (hoy tercer ciclo). El año siguiente fungió en edificio aparte la sección secundaria (hoy segundo ciclo) con su respectivo director y profesorado.

Este mismo año a petición de la sociedad y las autoridades municipales, fue ascendido a la categoría de Instituto con plan básico, primero y segundo año de bachillerato, así mismo, fue establecido el primer curso de plan nocturno para profesores, empleados y obreros.

Tiempo después, la sociedad palpó la gran necesidad de un centro de educación con categoría de Instituto y dotar al mismo de un edificio apropiado a su nivel académico; por lo que se desarrollaron las gestiones necesarias a fin de conseguir un magnífico edificio; en ese sentido, la Honorable Corporación Municipal haciendo eco de las necesidades de la comunidad consiguió en el presupuesto la cantidad necesaria para la adquisición de un terreno, en el que se levantaría el Edificio del Instituto Nacional Dr. Sarbelio Navarrete.

Entre los maestros fundadores se pueden mencionar: José Monzón Herrera, Miguel Ángel Zamora, Francisco Guevara Morales, Alfredo Quemaín, Roberto Rosales y Rosales, Doña Trigueros de Bolaños, Elisa Miranda, Fernando Mejía Vidal, Martín Barraza, Lidia Fortis de López, María Clementina Paniagua, Luis Fernando Castañeda, Leónidas Guardado, Ruth Guardado, José Napoleón Rodríguez, Juan Ramiro Díaz, Amalia Ramírez, Marcial Durán López, José Marcial Cornejo y Manuel de Jesús Argueta.

Dr. Sarbelio Navarrete

El Insigne Dr. Sarbelio Navarrete, vio luz por primera vez en la Población de San Esteban Catarina un 29 de Enero de 1879, siendo sus padres Don Venancio Navarrete y Doña Enriqueta García; sus estudios primarios los realizo en la Escuela Parroquial, La Secundaria en El Colegio Divino Salvador, ambas de San Vicente y el Bachillerato en el INFRAMEN de San Salvador. En 1910 mientras estudiaba Jurisprudencia y Ciencias Sociales en la UES, gracias a su calidad de ser humano y estudiante, fue seleccionado para participar en el congreso americano de Estudiantes Universitarios en Argentina donde conoció a Don José Ingenieros.

Una vez graduado en 1913 tuvo una participación muy activa en diferentes acontecimientos sociales en los que enfrento a grandes escolares como el Dr Jorge Larde con quien debatió sobre la verdadera fecha de la Independencia de Centro América; Alberto Masferrer, con quien disintió sobre la verdadera razón de la Toma de la Bastilla (Vive la France), Maximiliano Hernández Martínez a quien enfrento cuando era Rector de la UES en 1937 sobre su Visión Teosófica del Estado.

En el discurso para conmemorar el tercer centenario de la muerte de Goethe en la UES expreso el estracto mas valioso de su pensamiento en relacion a la ciencia y la cultura: “La ciencia, la cultura, son medios de perfección individual y social, pero no lo son por entero ni tampoco por si mismas. La ciencia excesiva aridece el alma, hay que poner como base de todo conocimiento y de toda cultura, la verdadera vida, que sólo lo es por el amor, por la comprensión humana y profunda de la vida que solo el amor puede darnos.”

En San Vicente, tiene participaciones extraordinarias en eventos de gran importancia como lo son la Inauguración de la Sociedad “Obreros Amigos” mas tarde Sociedad Ideal De Obreros (SIDO) el 26 de Septiembre de 1915 en el cual invita a los obreros a “enarbolar siempre más alto el pabellón del trabajo y de la unión: signo de victoria de los irredentos.” El 15 de Mayo de 1928 en una velada de apoyo al General Augusto Cesar Sandino por su resistencia a las Fuerzas Norteamericanas, se refiere a El con las siguientes palabras: “su nombre, sonoro y simbólico, repercutirá eternamente, como su grito de rebeldía, y llevará en sus ecos las palabras mil veces benditas de ¡PATRIA Y LIBERTAD!”

Al cumplir San Vicente sus trescientos años de ser ciudad el 25 de Diciembre de 1935, hace énfasis a la heroicidad vicentina puesta de manifiesta siempre y en esa ocasión a los: ““militares vicentinos de brillante espada, combaten en las falanges Morazanicas en la grandes batallas de la federación: en La arada, en Coatepeque y en el sitio de la capital contra Carrera, contra la violenta agresión de Justo Rufino Barrios en los fortines de Chalchuapa.”

Este brillante Vicentino que cuyo mayor logro fue ser Presidente de la Corte Suprema de Justicia en 1948, cerro sus ojos para siempre el 2 de Junio de 1952, mientras estaba en el Hospital Policlínico y recibió la noticia que ya podría regresar a su querido San Vicente al ser dado de alta, se sentó intempestivamente y eso le ocasiono un infarto. Su ataúd recorrió las calles de la Ciudad y mucha gente con tristeza lo despidió recordando su gran ejemplo de firmeza y dignidad.